domingo, 1 de noviembre de 2009

Mujer objeto en el medio oriente desde una mirada artística.



Cuando se mira esta fotografía de Shadi Ghadirian, se inicia un complejo proceso para reconocer donde está la mujer con su Shador y en que se diferencia del objeto; la marginación a que se ha sometido la mujer bajo la errónea interpretación de los principios del Corán son el argumento principal de éstas imágenes.



“Cuando hice la serie Qajar de fotografías, acababa de graduarme, la dualidad y la contradicción de la vida en aquel momento proporcionaron el motivo para exhibir este contraste: una mujer que uno no puede decir a que tiempo pertenece; una fotografía a partir de dos eras; una mujer que no está conectada con los objetos de su posesión. Era muy natural que después de la unión, las aspiradoras, las materas y las cacerolas encuentren su lugar en mis fotografías; una mujer con una mirada diversa, una mujer sin importar en que parte del mundo viva, todavía tiene esta clase de aprehensiones.” (Shadi Ghadirian)

publicado por: Marcela Escobar

La mujer en la publicidad


¿Desde cuando a alguien le importa si eres bella por dentro?, dice el anuncio de Lancia con Carla Bruni de florero. Y es que éste fue el ganador del Premio Florero en los Premios Sombra 2008 a la peor publicidad.

¿Cuales son los efectos de esta obsesión publicitaria por los floreros femeninos"?

Desde los orígenes de la publicidad, ha resultado habitual utilizar la imagen del cuerpo, tradicionalmente del femenino, como reclamo publicitario, así como cualquier connotación sensual y sexual con el objetivo de hacer el producto más atractivo y deseable. Esta situación ha sido especialmente habitual en productos de consumo relacionados con perfumes, bebidas alcohólicas y automóviles, en cuyas campañas publicitarias la vinculación del producto con la imagen de la mujer y de su imagen de “belleza globalizada” como objeto de deseo ha sido tan fuerte, que en muchos casos el producto apenas aparecía en la campaña.

A pesar de los avances hacia la igualdad entre mujeres y hombres, la publicidad sigue anclada en las imágenes estereotipadas de roles y mandatos tradicionales de género. Si ha habido algún avance no ha sido para abandonar la utilización de la imagen de mujeres como reclamo publicitario, sino para por un lado añadir la imagen masculina (como la campaña de desodorantes para hombres de la marca AXE) o, por otro lado, para utilizar la imagen masculina en productos y medios de comunicación destinados específicamente para el colectivo homosexual.

La publicidad constituye un ámbito fundamental en el que la desigualdad de hecho entre hombres y mujeres se refleja claramente. En una sociedad como la nuestra, “que se considera avanzada”, las relaciones entre mujeres y hombres continúan caracterizándose por la inequidad. La categoría género es un elemento constitutivo de relaciones sociales y una manera primaria de significar las relaciones de poder a través del género se articula y distribuye el poder como control diferenciado sobre el acceso de recursos materiales y simbólicos. El género está involucrado en la construcción misma del poder (Scout, 1993). Aterrizando esta idea podemos hablar de la existencia de una socialización diferenciada entre niños y niñas: imposición de roles, estereotipos de género que sirven para justificar situaciones de desigualdad.

Las campañas publicitarias con las que nos bombardean cotidianamente los medios de comunicación y las vallas y espacios publicitarios de nuestras calles no hacen sino continuar perpetuando el aprendizaje y desempeño de dichos roles y el mantenimiento de los estereotipos (desde un juguete, un coche, un producto de limpieza,...).

Gracias a los creativos de las grandes firmas y empresas, se perpetúa generación tras generación la desigualdad en valor a lo femenino y lo masculino.

Se continúa concediendo mayor importancia y valorando más aquellos aspectos relacionados con lo masculino, con lo representado y realizado tradicionalmente por los varones. Invisibilizando por el contrario aquellos valores y tareas asociados al mundo femenino. Por ejemplo, las profesiones “más típicamente masculinas: ingenierías, la informática,..., etc.” se siguen valorando socialmente como más “deseables”, “mejor remuneradas” que profesiones “más femeninas: maestra, enfermera, etc.” Al varón se le continúa atribuyendo valores “naturales” positivos como la fortaleza física y emocional, la inteligencia, la capacidad de asumir riesgos, independencia, la iniciativa, éxito social en la esfera pública, etc... Mientras que a las mujeres se las identifica con: “debilidad física y emocional, sensibilidad que se torna en sensiblería, dependencia, pasividad, falta de control, etc...” “Porque el fútbol es mucho más interesante y educativo que el mundo del corazón rosa”. La realidad social muestra un cambio en el desarrollo educativo de las mujeres hacia el aprendizaje de capacidades y habilidades para la incorporación al mundo laboral, mientras que los hombres muestran más resistencias al cambio de valores, capacidades y habilidades del espacio doméstico y de cuidados. Estas resistencias están relacionadas con la percepción del poder que tienen los hombres como “un bien limitado” (es algo que sólo pueden tener unos pocos), o la caída de prestigio que padecen algunos hombres con un modelo de relaciones más igualitario (2002, VVAA, Modelo emergentes en los sistemas y las relaciones de género, Pag.43).

La nueva tendencia publicitaria es hacernos sentir fe@s, imperfect@s, gord@s, arrugad@s, en definitiva, desde nuestro pelo hasta nuestras uñas necesitan de algún producto o tratamiento milagroso para ser personas deseables y valoradas en una sociedad basada en la imagen y el culto al cuerpo, a un cuerpo irrealmente perfecto que desafortunadamente arrastra a muchas personas a mantener un sentimiento de insatisfacción permanente, a gastar cantidades enormes de dinero en tratamientos de belleza placebo, al consumo de medicamentos que prometen absorber nuestra grasa corporal, incluso a costa de poner en riesgo el funcionamiento de órganos vitales como el hígado, estómago, etc., sin olvidar las operaciones de estética y los casos más graves en las que las personas llegan a sufrir trastornos de la alimentación que en algunos casos pueden llevar hasta a la muerte por inanición.





En este anuncio de Valentino, la mujer es un objeto sexual. Este anuncio consta de una fotografía de color, es una imagen compleja porque hay muchos significados detrás de esta foto. Como la sexualidad de la mujer, utilizada como un objeto de deseo, la obsesión del hombre y su fuerza...Utiliza luz aparentemente artificial porque vemos como ella esta sentada en un sofá, con un juego de sombras bastante peculiar y a la vez un luz muy fuerte en el centro, o sea desde frente. Este anuncio utiliza colores fríos. Solo esta la chica como diciendo te estoy esperando.



En 2007, el caso más sonado de publicidad discriminatoria fue el de una importante marca de ropa italiana “Dolce & Gabbana” que no dudó en publicar unas fotografías en las que cinco hombres simulaban someter a una joven contra su voluntad. Fueron numerosas las peticiones de retirada del anuncio.
Otras creatividades de publicidad cuestionadas son las de centros de cirugía estética que bombardean a las mujeres para que se animen a aumentar su pecho, quitarse las arrugas, atacar las estrías, la celulitis, mejorar su sonrisa... y que no dudan en vincular el tamaño del sujetador a su éxito personal y profesional.
Una televisión llegó a anunciar su programa de cirugía estética -ya retirado- con las siguientes declaraciones de una mujer que se quitaba las vendas de su rostro tras la intervención: "Podré reír, mi pareja no me dejará, por fin bajaré a la playa con mis hijos".



publicado por: Valentina Jerez

Comparación


La típica escena romántica: la playa, la luna, una pareja abrazada..... "Si vas de viaje llévate lo imprescindible" a la mujer o a la cámara.... pone a los dos al mismo nivel de forma indirecta la mujer es un objeto más que te puedes llevar.


Por lo tanto la publicidad transmite un modelo de mujer en el que:
la mujer es igual al sexo así que el valor de la mujer está en su atractivo y potencia sexual.
sólo sirve para que el hombre descargue su potencia sexual considerándola como "mujer objeto". la mujer está "tan contenta por asumir ese papel"
Todo esto es negativo porque las mujeres intentan estar siempre atractivas para el varón sin pensar en estarlo para ellas mismas. Por esto desean parecerse a las "mujeres anuncio" no aceptando sus cuerpos como tales y provocando por esta razón muchos más complejos.
La mujer es vista como un objeto para las empresas publicitarias, puesto que su belleza, delicadeza y sutileza en el mercado actual vende por sobre cualquier figura masculina.
Este tipo de pensamiento influye directamente en la sociedad a través de este tipo de anuncio comunicacionales que atraen a masas.

publicado por: Valentina Jerez

publicado por: Carolina Quilodrán

viernes, 30 de octubre de 2009

Los estereotipos de belleza y la marcada sociedad patriarcal



Los estándares de belleza sobre todos femeninos fueron variando al paso del tiempo, desde las mismas sociedades patriarcales, observando a la mujer como simple objeto de procreación, por ello los signos de belleza se concentraron en los senos y las caderas.
La mujer pasa por los años desde ser propiedad del varón, en los años feudales, esclavistas…esas cadenas se rompió con el ingreso a la época capitalista, y la inserción de la mujer en los campos laborales, sobre todo textiles, siendo doblemente explotadas, esas mujeres junto a los niños, recibían la mitad de la remuneración de un varón, y estos debían autorizar a su esposas.
En esas condiciones la mujer ya no solo era vista desde un ámbito privado, pasó a ser parte de un ámbito público.
La mujer sufrió una serie de discriminaciones en la parte laboral, sufriendo una serie de injusticias. La mujer fue ganando sus derechos por medio de grandes luchas, como es el del movimiento “sufragista”. La mujer en nuestra actualidad aun no gana todos los derechos que merece, aun quedan rezagos “machistas” sobre la discriminación en parte de genero, como muestra la cultura del consumo que trae consigo en neoliberalismo, parte de ellos se observa como la mujer es reducida a un simple objeto sexual, por medio de las grandes campañas `publicitarias, también muestran a la mujer como un ser atado al hogar: En comerciales siempre muestran mujeres esculturales con poca ropa, pero jamás muestran una mujer intelectual capaz de ser mucho mas de ese cuerpo…No solo en eso se afecta a la mujer, también en los estereotipos de belleza que llevan a la mujer a una muerte lenta, las famosa anorexia y bulimia.
Esos estándares la mayoría de las mujeres no pueden lograrlo, poniendo a la mujer en la expectativa de una belleza corporal donde la mayoría de las adolescentes caen.
Al observar esos cuadros de una belleza falsa, algunas mujeres caen en una frustración, y la mayoría recurre a métodos para bajar de peso o perfeccionar parte de su cuerpo.


No solo en ello nos mostraron ese estándar de belleza, sobre todo esta marcado en la simpática barbie, que con su cuerpo escultural son el sueño y el juguete de muchas niñas que copian ese modelo de comportamiento, además de ser un estereotipo de belleza la muñeca si fuera una mujer real tendría una medidas aproximadamente de 95-45-82, con un peso de 25% menor de una mujer real, además con esas medidas y ese peso no podría mantenerse en pie, no solo ello también el marcado rol que mantiene esta muñeca que solo le importa lucir bien, pasar el día de compras, modelos donde muestran a la mujer como un ser frívolo, un poco mas narcisista, con poca inteligencia.
No solo ello también los roles que muestran en casa lo que es una actividad femenina y lo que es una actividad masculina, están en los juegos mismos en la mujer con la cocinota, con los muñecos de bebes, donde la mujer se sierra a un rol especifico además de un trabajo igual al del varón, la mayoría se queda al cuidado de la casa.

Pulicado por: Nancy Becar

Agresión y maltrato



Hay distintas formas de recibir maltratos y no necesariamente debe ser recibiendo golpes y agresiones físicas que tanto daño causan, hay que saber como ayudar a quien sospechamos esta siendo victima de abusos o de pronto como salir de esta situación si somos nosotros mismos los que sufrimos este problema.

Es esencial el respeto y la confianza en cualquier relación, no solamente se agrede con bofetadas, golpes o patadas que dejan marcas y moretones, también se daña psicológicamente, intimidando y humillando a la otra persona. Esto es mas difícil de probar porque las huellas son internas, los insultos y las amenazas causan daños emocionales muy difíciles de superar, especialmente cuando el maltrato llega al extremo de convertirse en abuso sexual.

Algunas señales de maltrato:

* Si hay algún tipo de daño físico como: empujones, bofetadas y golpes de cualquier tipo.
* Cuando la persona es humillada y maltratada constantemente delante de los demás, sin la posibilidad de poder defenderse.
* Cuando es evidente que uno domina al otro, teniendo siempre el control de lo que hace, cuando sale y con quien, el tiempo que demora, que ropa se pone, si se arregla mucho o poco, todo es motivo de agresión.
* Porque se vive constantemente teniendo que dar explicaciones y recibiendo violencia y gritos.

El paso mas importante es el de reconocer que ésta relación es enfermiza y negativa, de la cual es necesario salir a tiempo y con vida.
Se debe buscar ayuda de la familia primero y de profesionales después, pero nunca hay que aceptar ésta situación tan dolorosa, ni pensar que somos merecedores de semejante maltraro, todas las personas tienen derecho a ser tratadas con respeto.

Publicado por : Nancy Becar

martes, 27 de octubre de 2009

La mujer como objeto sexual y sus consecuencias

Un amplio Informe titulado "APA Task Force on the Sexualization of Girls", publicado el día 19 de Febrero de 2007 por la American Paychological Association (APA) de los EEUU, sostiene que la proliferación en los medios de comunicación (televisión, vídeos, películas, revistas, medios de comunicación deportivos, videojuegos, publicidad, Internet) de imágenes de mujeres jóvenes tratadas como objetos sexuales ("sexualization") causa problemas en la salud de las adolescentes y jóvenes, especialmente mentales, tales como anorexia/bulimia, disminución de la autoestima y depresión.

















La sexualización, según el Informe de la APA, ocurre:

- Cuando los valores de una persona se derivan únicamente de su atractivo o conducta sexual, con exclusión de otras características.

- Cuando una persona es presentada como un objeto sexual, es decir, como una "cosa" dispuesta para ser usada sexualmente por otra persona, y no como una persona con capacidad de tomar decisiones y llevar a cabo acciones, de modo independiente.

- Cuando una persona es sometida a un estándar que iguala a un determinado modelo de atractivo físico, definido con rigor, con lo que se considera sexy. Como consecuencia de esta asunción, aquí entran en juego muchas de las discutibles indicaciones de la cirugía estética o cosmética, cuyo objetivo es adaptar los cuerpos femeninos a dichas exigencias, extensamente publicitadas en los medios de comunicación, incluso en específicos programas de televisión.

- Cuando la sexualidad es impuesta de forma inapropiada a otra persona.

Una sola de las cuatro condiciones es ya una indicación de sexualización. La cuarta condición (imposición inapropiada de la sexualidad) es especialmente relevante en las niñas. En realidad, cualquier persona (chicas, chicos, mujeres, hombres) puede ser "sexualizada", aunque las mujeres lo son mucho más que los hombres.

Esta sexualización se ha incrementando exponencialmente debido a la ampliación de los media, omnipresentes, en nuestro tiempo, con la adición del espacio digital de Internet.

Según Eileen L. Zurbriggen, profesora de Psicología de la Universidad de California, Santa Cruz, y directora del grupo de expertos que ha redactado el Informe de la APA, existe suficientes evidencias de los efectos negativos que comportan la sexualización de la figura femenina en los medios de comunicación sobre diferentes dominios del triple bienestar corporal, como son la función cognitiva, la salud física y mental, y un desarrollo sexual saludable:



- Consecuencias cognitivas y emocionales: La sexualización y la objetivización del cuerpo femenino en los medios de comunicación afecta negativamente a la capacidad de concentración y, sobre todo, a la confianza y satisfacción de las adolescentes y jóvenes con su propio cuerpo, creando un sentimiento de disgusto con su propia imagen que provoca problemas emocionales tales como vergüenza y la ansiedad.

- Salud mental y física: Se ha demostrado una relación de la sexualización de la imagen femenina en los media con tres de los más frecuentes problemas de salud mental diagnosticados en adolescentes y jóvenes: trastornos del apetito (anorexia/bulimia), baja autoestima y depresión.

- Desarrollo sexual: También existen evidencias a favor de que la sexualización de la imagen femenina en los medios de comunicación tiene consecuencias negativas sobre la capacidad de las adolescentes y jóvenes para desarrollar una imagen sexual saludable.

De acuerdo con el Informe de la APA, los padres pueden jugar un papel muy importante, tanto de modo negativo, promoviendo la sexualización de sus hijas como, por el contrario, de modo positivo, protegiéndolas de dicha sexualización mediante una apropiada educación.

La APA recomienda que la sociedad tome las medidas oportunas que ayuden a sustituir las imágenes femeninas sexualizadas que proliferan en los media por otras que muestren a las mujeres jóvenes en escenarios positivos, en los que muestren su carácter único y su competencia.

publicado por: Nancy Becar